El artículo analiza una preocupante transformación en el debate político en Francia, donde el antisemitismo y el racismo ya no se combaten como principios morales universales. En cambio, son instrumentalizados y utilizados estratégicamente en función de los objetivos electorales. Esta evolución señala una decadencia doctrinal en la manera en que Francia aborda estas cuestiones cruciales. El texto, publicado originalmente en Kapitalis, describe cómo se ha perdido el enfoque en los valores éticos fundamentales. Se argumenta que la instrumentalización de estos temas socava la lucha genuina contra la discriminación y el odio. La situación plantea interrogantes sobre la salud del discurso público y la integridad del debate político en Francia. Este análisis ofrece una perspectiva crítica sobre la manipulación de temas sensibles con fines partidistas.