Miles de personas se manifestaron en Roma en protestas con tintes xenófobos, atrayendo la atención nacional e internacional. Los manifestantes, provenientes de diversas regiones de Italia, expresaron su oposición a la inmigración. Paralelamente a las protestas, se celebró la primera reunión del nuevo partido de derecha "Futuro Nazionale". Este partido presentó un discurso radical y contundente en relación con la inmigración y otras políticas nacionales. Las autoridades italianas reforzaron la seguridad en la capital ante la posibilidad de incidentes. La coincidencia de ambos eventos ha generado debate sobre el auge de la extrema derecha en Italia y las tensiones migratorias en el país. Se espera que "Futuro Nazionale" intente capitalizar el sentimiento antiinmigratorio expresado en las manifestaciones.
