En Boksburg, Sudáfrica, manifestantes con discursos xenófobos marcharon por las calles, acompañados por la policía. Durante la protesta, algunos participantes vandalizaron establecimientos comerciales locales. Los manifestantes también exigieron la realización de inspecciones migratorias para verificar la documentación de los trabajadores extranjeros. Un líder de la marcha incluso se unió a una inspección oficial en un negocio, donde se confirmó que todos los empleados poseían la documentación necesaria. A pesar de ello, algunos manifestantes expresaron su insatisfacción con los resultados. Las autoridades continúan investigando los actos de vandalismo y monitoreando la situación para prevenir nuevos incidentes.