Un reciente análisis sugiere que la homofobia pudo haber influido en el mayor caso de asesinato en la historia de Noruega. El periodista Simen Sætre plantea la posibilidad de que prejuicios homófobos hayan contribuido a un posible error judicial. La investigación se centra en el caso de Birgitte Tengs, asesinada en 1995, y el posterior juicio de un hombre que fue condenado y luego exonerado. Sætre argumenta que la orientación sexual de personas clave en la investigación no fue adecuadamente considerada, y que esto pudo haber afectado la percepción de la evidencia. El artículo plantea interrogantes sobre la objetividad de la investigación original y la posible influencia de actitudes sociales de la época. Se busca reabrir el debate sobre la necesidad de analizar los sesgos inconscientes en las investigaciones criminales. La publicación ha generado controversia y llamado a una revisión más profunda del caso.
