Residentes de Engelen y Bokhoven, en Brabante, han expresado conmoción y miedo tras actos vandálicos con grafitis y mensajes anti-centro de acogida para menores extranjeros no acompañados (MENA). Las pintadas se dirigieron a hogares de personas que apoyan la instalación del centro, incluyendo la casa de Rob e Ingrid, quienes se sienten intimidados. La pareja, aunque no abiertamente a favor, buscaba diálogo y transparencia sobre el proyecto, pero ahora son percibidos como defensores, atrayendo la hostilidad de opositores radicales. La comunidad se encuentra polarizada tras el anuncio de un centro para 50 jóvenes de entre 15 y 18 años, lo que ha provocado protestas y un incidente con un explosivo. Otro hogar fue vandalizado, mostrando un ambiente de "ira, frustración y miedo", según una vecina. Las autoridades buscan mantener el orden ante la creciente tensión en la localidad.