Un brote del virus de la gripe aviar H5 está causando una mortandad masiva de fauna silvestre en las islas Heard y McDonald, ubicadas en la región subantártica. Alrededor de 13.000 crías de foca han muerto a causa del virus, según reportan científicos. La enfermedad también ha afectado significativamente a poblaciones de pingüinos y otras aves marinas en la zona. Las islas, conocidas por su rica biodiversidad, se han convertido en un foco de propagación del virus. Investigadores han identificado la cepa H5 como la responsable de esta mortandad inusual. Las autoridades sanitarias están monitoreando la situación para prevenir una posible propagación a otras regiones. Este evento representa una grave amenaza para los ecosistemas frágiles de la Antártida.