El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán ha anunciado el ataque a un nuevo superpetrolero en el estrecho de Ormuz. Según el comunicado oficial, la embarcación navegaba sin su sistema de navegación activado e ignoró las advertencias previas. Las autoridades iraníes no han revelado el nombre de la nave ni su bandera. Este incidente representa una escalada de tensiones en una de las rutas marítimas más importantes del mundo. Teherán no ha especificado la naturaleza del ataque ni sus motivos. El estrecho de Ormuz es vital para el flujo global de petróleo y gas, y cualquier interrupción podría tener consecuencias económicas significativas. La comunidad internacional observa con preocupación la situación en el Golfo Pérsico.