Una trabajadora doméstica, afectada por conflictos con su empleador y presentando síntomas como insomnio y pérdida de apetito, encontró alivio a través de la terapia asistida con animales. Este caso pone de manifiesto el estrés que pueden experimentar las personas empleadas en el servicio doméstico. Expertos señalan que la dificultad para dormir y la falta de apetito son indicadores comunes de malestar en este grupo laboral. La terapia con animales se presenta como una alternativa complementaria para mejorar su bienestar emocional. La iniciativa busca visibilizar las necesidades de apoyo psicológico de las trabajadoras domésticas. Se espera que esta experiencia sirva como modelo para implementar programas similares en otros contextos. El objetivo final es promover condiciones laborales más saludables y respetuosas para estas trabajadoras.
