András Baka ha sido elegido nuevo presidente de Hungría y asumirá el cargo el 19 de agosto. Su mandato se extenderá hasta la adopción de una nueva constitución húngara, un proceso que podría durar hasta cinco años. Baka ha prometido restaurar el estado de derecho en el país. Este nombramiento se produce en un momento de importantes cambios políticos en Hungría. La adopción de una nueva constitución representa una revisión fundamental de la estructura legal del país. Se espera que el presidente Baka desempeñe un papel clave en la gestión de esta transición. Su compromiso con el estado de derecho es visto como un paso positivo para el futuro de Hungría.