Jonathan Anderson debutó su colección inter-temporada para Dior con un desfile espectacular en el Museo de Arte de Los Ángeles (LACMA). El evento transformó el museo en un escenario reminiscente del cine negro, utilizando elementos como automóviles antiguos, humo y una iluminación tenue. La inspiración principal de la colección fue la época dorada de Hollywood, reflejada en los diseños presentados. Anderson, como director creativo, buscó capturar la estética y el glamour de ese período cinematográfico. El desfile marcó su primera incursión en una colección que se sitúa entre las temporadas tradicionales de moda. La presentación generó expectación y elogios por su ambientación y la reinterpretación de un estilo icónico. La colección busca fusionar la herencia de Dior con una visión contemporánea influenciada por el cine.