El renombrado psicoanalista Carl Jung fue un ferviente admirador del I Ching, o Libro de los Cambios, basándose en la influyente traducción alemana de Richard Wilhelm. Sin embargo, un analista contemporáneo argumenta que Jung no comprendió completamente la esencia del texto. Esta perspectiva se basa en la propia admisión de Jung sobre la dificultad para que la mentalidad occidental aprehenda el “espíritu chino” inherente al I Ching. La crítica sugiere una desconexión fundamental en la interpretación occidental de esta antigua obra china. El autor plantea que la comprensión de Jung podría ser incompleta, abriendo un debate sobre la verdadera naturaleza y significado del I Ching. Se insinúa una diferencia clave entre la visión de Jung y una interpretación más auténtica del texto original.
