Científicos han descubierto comunidades marinas vibrantes prosperando en lo que se describe como un antiguo “cementerio de ballenas” en el Océano Índico. Este inusual ecosistema se ha desarrollado sobre los restos de ballenas con millones de años de antigüedad. Las especies identificadas incluyen medusas, gusanos tubícolas y estrellas quebradizas, que encuentran sustento en los huesos y materia orgánica de los cetáceos fosilizados. El hallazgo sugiere que estos restos óseos actúan como arrecifes artificiales, proporcionando un hábitat único para diversas formas de vida marina. La investigación destaca la capacidad de la vida para adaptarse y florecer incluso en entornos extremos y poco convencionales. Este descubrimiento ofrece nuevas perspectivas sobre la ecología marina profunda y la formación de hábitats en el lecho oceánico.