Investigadores han descubierto excrementos de ardilla congelados de aproximadamente 700.000 años de antigüedad en las antiguas galerías subterráneas de la región minera de Klondike, en Canadá. El hallazgo se produjo en una zona conocida por su rica historia aurífera. El análisis del ADN ambiental presente en las heces ha revelado información sorprendente sobre el ecosistema y la vida silvestre de la región en un período remoto. Los científicos esperan que este descubrimiento ofrezca nuevas perspectivas sobre la evolución de las especies y los cambios ambientales ocurridos durante el Pleistoceno. El estudio podría ayudar a comprender mejor cómo las comunidades de animales respondieron a las fluctuaciones climáticas en el pasado. Los resultados de la investigación se consideran significativos para la paleobiología y la ecología histórica.