Recientes excavaciones arqueológicas en la cueva de Wonderwerk, Sudáfrica, han revelado huesos de mamíferos quemados con una antigüedad de entre uno y casi dos millones de años. Este descubrimiento sugiere que el control del fuego por parte de homínidos podría ser un millón de años más antiguo de lo que se pensaba anteriormente. Los restos óseos, analizados mediante datación paleomagnética y otras técnicas, proporcionan evidencia concreta del uso del fuego en un período temporal significativamente más temprano. Investigadores sugieren que estos primeros usos del fuego podrían haber sido oportunistas, quizás aprovechando incendios naturales. No obstante, la evidencia indica una manipulación intencional del fuego por parte de nuestros ancestros. El hallazgo desafía las teorías previas sobre la evolución cognitiva y el comportamiento de los homínidos primitivos, abriendo nuevas líneas de investigación sobre el desarrollo de la tecnología y la cultura humana.