Arqueólogos en Israel han descubierto dos estatuas romanas de 1.700 años de antigüedad, notablemente bien conservadas. Las figuras, que llevan la inscripción “Lícurgo”, han generado debate entre los expertos. La excepcional calidad de su conservación se describe como “extremadamente rara”. La investigación se centra en determinar a quién se refiere la inscripción: si al legendario fundador de Esparta o a un reconocido orador del siglo IV a.C. El hallazgo podría arrojar nueva luz sobre la presencia romana en la región y las figuras históricas veneradas en la época. Las autoridades competentes han iniciado un estudio exhaustivo para contextualizar el descubrimiento.