Investigadores han revelado el tamaño y la capacidad de una vasta cisterna romana en el sur de España. El estudio, basado en un modelo tridimensional detallado, estima que la cisterna podía almacenar hasta 2.18 millones de litros de agua, equivalentes a 576,000 galones. La estructura, conocida como la Gran Cisterna, se encuentra en un importante sitio arqueológico romano. El análisis también permitió medir la acumulación de sedimentos en su interior, proporcionando información valiosa sobre su uso y evolución a lo largo del tiempo. Este descubrimiento ofrece nuevas perspectivas sobre la ingeniería hidráulica romana y la gestión del agua en la antigüedad. La cisterna representa un testimonio significativo de la infraestructura romana en la Península Ibérica.