Científicos han datado en más de 3000 años un olivo ubicado en el pueblo de Ano Vouves, en la región de Chania, Creta. Este ejemplar se considera el árbol de olivo más antiguo del mundo que aún permanece con vida. El hallazgo, basado en análisis científicos, confirma la longevidad excepcional de este árbol. El olivo es un símbolo de la cultura mediterránea y de la historia de la isla de Creta. Su tronco, retorcido por los siglos, atrae a visitantes e investigadores por igual. La comunidad local valora profundamente el árbol, considerándolo un patrimonio natural invaluable. Se están tomando medidas para su conservación y protección a largo plazo.