Arqueólogos iraníes han descubierto restos de una base naval con una antigüedad de dos mil años en la región de Nakhl-e Ebrahimi, distrito de Minab, cerca del estratégico Estrecho de Ormuz. Se presume que la instalación, recientemente identificada, fue utilizada para la vigilancia y control del tráfico marítimo a través de esta importante vía comercial. El hallazgo sugiere una sofisticada capacidad naval en la región en la antigüedad. Investigadores creen que la base jugaba un papel crucial en la monitorización de las rutas comerciales y la seguridad marítima. El descubrimiento podría aportar nueva información sobre la historia naval de Persia y su influencia en el Golfo Pérsico. Se espera que futuras excavaciones revelen más detalles sobre la función y el alcance de esta antigua base naval.