Arqueólogos han descubierto en Wiltshire, cerca de Bulford, un monumento de madera con 5.000 años de antigüedad, quinientos años anterior a Stonehenge. La estructura consiste en dos grandes postes alineados con los solsticios de verano e invierno, lo que indica un conocimiento astronómico y rituales complejos en las primeras comunidades neolíticas. Los investigadores sugieren que este sitio pudo haber influido en el diseño y la construcción posterior de Stonehenge. El hallazgo proporciona información valiosa sobre las tradiciones y creencias de las poblaciones que habitaron la región en el Neolítico. Se considera un descubrimiento significativo para comprender la evolución de los monumentos megalíticos en Gran Bretaña. El monumento revela la sofisticación de las prácticas ceremoniales de la época.
