Un equipo de investigadores portugueses ha participado en un descubrimiento sin precedentes: la identificación de ADN humano antiguo conservado en las paredes de cuevas prehistóricas. El estudio, publicado esta semana, marca la primera vez que se extrae material genético humano de este tipo de contextos. La cueva de Escoural, ubicada en Montemor-o-Novo, Portugal, fue una fuente clave de las muestras más significativas para la investigación. Este avance abre nuevas vías para comprender mejor la vida y las migraciones de los humanos prehistóricos. Los científicos analizaron el ADN encontrado en pinturas rupestres y otras formaciones en las paredes de las cuevas. El hallazgo podría revolucionar la arqueología y la genética, proporcionando información directa sobre nuestros antepasados.
