Un estudio internacional ha logrado la primera identificación de ADN prehistórico en grutas, con tres de las cinco muestras encontradas en la Gruta do Escoural, Portugal. La investigación sugiere que el material genético humano pudo haberse adherido a las paredes de las cuevas simplemente por el contacto físico. Este descubrimiento abre nuevas vías para la investigación arqueológica y la comprensión de las poblaciones humanas del pasado. Los científicos analizan cómo el ADN se conservó durante miles de años en la piedra. El hallazgo podría proporcionar información valiosa sobre la vida, los movimientos y las características genéticas de los primeros humanos en la Península Ibérica. Se espera que este avance impulse futuras investigaciones en otros sitios arqueológicos similares.
