Una investigación científica ha logrado identificar ADN humano con una antigüedad de más de 2000 años en paredes de grutas ubicadas en España y Portugal. El hallazgo demuestra la sorprendente capacidad de las superficies de las grutas para conservar material genético humano a lo largo de milenios. Los científicos analizaron muestras de diversas cuevas, confirmando la presencia de ADN en las formaciones rocosas. Este descubrimiento abre nuevas vías para el estudio de las poblaciones humanas prehistóricas y sus patrones de migración. La técnica utilizada podría aplicarse a otras cuevas en todo el mundo, ampliando el conocimiento sobre el pasado genético de la humanidad. Los resultados sugieren que las grutas fueron habitadas o visitadas por humanos durante períodos prolongados en la antigüedad. El estudio representa un avance significativo en el campo de la arqueogenética.
