Investigadores han descubierto evidencia de apicultura en la antigua Grecia gracias a rastros de cera de abejas encontrados en fragmentos de cerámica. Los restos fueron hallados en una cueva remota en la isla de Kythera. El estudio reciente identificó químicamente la cera impregnada en la arcilla cocida, sugiriendo que los habitantes de la isla producían y utilizaban productos apícolas hace miles de años. Este descubrimiento aporta nueva información sobre las prácticas agrícolas y económicas de las civilizaciones antiguas en la región. Los hallazgos sugieren una sofisticación temprana en la explotación de las abejas para obtener miel y cera. La investigación continúa para determinar la extensión y el propósito exacto de esta actividad apícola ancestral.
