La emblemática Gran Encina, conocida como el árbol de Robin Hood, ha muerto a la edad estimada de 1.200 años. El árbol, un símbolo de Inglaterra y atracción turística, no produjo hojas verdes esta primavera, lo que alertó a los expertos. Su estado de salud había sido monitoreado de cerca en los últimos años, pero su declive fue inevitable. La encina era famosa por su longevidad y por ser un testigo silencioso de la historia inglesa. Su muerte representa una pérdida significativa para el patrimonio natural y cultural del país. Las causas exactas de su fallecimiento aún están siendo investigadas por especialistas en botánica y conservación.
