Una investigación liderada por la Universidad de Haifa ha analizado núcleos de lodo de la costa del Carmelo para reconstruir el clima antiguo. El estudio abarca un periodo de 4.000 años, enfocándose en las variaciones climáticas del Levante. Los resultados indican que las comunidades antiguas enfrentaron periodos severos de sequía. Contrario a la creencia de que estas crisis provocaban colapsos sociales o migraciones masivas, los datos sugieren una capacidad de adaptación. Los habitantes locales implementaron estrategias para sobrevivir a pesar de las condiciones adversas. Este hallazgo redefine la comprensión de la interacción entre el clima y la sociedad antigua. El estudio subraya la resiliencia humana frente a desafíos ambientales extremos.
