Arqueólogos descubrieron una escultura de 11,000 años de antigüedad en el sureste de Turquía, en el sitio de Karahantepe. La pieza única representa una figura humana sentada sobre el lomo de un leopardo y tiene 70 centímetros de altura. El hallazgo se realizó dentro de una estructura circular, revelando detalles sobre las tradiciones artísticas y prácticas sociales del Neolítico temprano. Este descubrimiento aporta evidencia del alto nivel de desarrollo de las comunidades asentadas antiguas. Se considera que la escultura ofrece una ventana valiosa a la expresión artística y la cosmovisión de las primeras civilizaciones en la región. La importancia del sitio de Karahantepe continúa creciendo con cada nuevo hallazgo arqueológico.