Las autoridades serbias allanaron el domicilio del analista militar Aleksandar Radić y citaron a declarar al editor en jefe de la agencia de noticias Beta, quien recientemente lo entrevistó. La operación policial generó preocupación en la comunidad periodística y entre observadores de la sociedad civil. No se han revelado públicamente los motivos oficiales de estos actos, aunque fuentes sugieren una posible conexión con las opiniones expresadas por Radić sobre la situación en Ucrania. La citación al editor de Beta se considera una presión adicional sobre la libertad de prensa. Organizaciones de defensa de los derechos humanos han pedido transparencia en el caso y garantías para el ejercicio del periodismo independiente. El gobierno serbio aún no ha emitido una declaración oficial al respecto. La situación está siendo monitoreada de cerca por organizaciones internacionales.
