A principios del año 2000, la población de leopardos de Amur, considerado el felino más raro del mundo, se encontraba en peligro crítico de extinción, con menos de 40 individuos. Para revertir esta situación, en abril de 2012 se estableció el parque nacional "La Tierra del Leopardo" en Rusia. El objetivo principal fue la protección efectiva de su hábitat natural y la lucha contra la caza furtiva que amenazaba su supervivencia. Gracias a estas medidas de conservación implementadas, la población de leopardos de Amur ha experimentado un notable aumento, triplicándose en número. Este éxito representa un ejemplo destacado de cómo los programas de conservación enfocados pueden tener un impacto significativo en la recuperación de especies en peligro. El parque nacional continúa desempeñando un papel crucial en la preservación de este felino único y su ecosistema en la región.