La empresa de instalaciones domésticas líder en los Países Bajos, Feenstra, ha dejado de aceptar nuevos clientes en el centro de Ámsterdam. La decisión se debe a la política de restricción de acceso a vehículos en la zona céntrica de la ciudad. Feenstra argumenta que estas restricciones generan situaciones potencialmente peligrosas para sus técnicos. La empresa expresa preocupación por la dificultad de transportar equipos pesados y herramientas sin acceso vehicular. Consideran que la seguridad de sus empleados se ve comprometida por la necesidad de cargar materiales a pie a través de distancias considerables. Esta medida afecta a los residentes del centro que buscan servicios de instalación. Feenstra no descarta reconsiderar su postura si las condiciones de acceso mejoran.