El ayuntamiento de Ámsterdam ha renunciado a su objetivo de permitir únicamente coches sin emisiones dentro del anillo de la ciudad para el año 2030. Esta decisión marca un nuevo revés para las ambiciones climáticas de la capital neerlandesa. Anteriormente, la ciudad ya había abandonado su compromiso de eliminar el gas natural para 2040. La falta de viabilidad se atribuye a diversos factores no especificados, imposibilitando la transición planificada. Este abandono refleja los desafíos que enfrentan las ciudades en la implementación de políticas ambientales ambiciosas. La medida representa un cambio significativo en la estrategia de sostenibilidad de Ámsterdam. Se espera que la ciudad reevalúe sus objetivos y enfoque para la reducción de emisiones en el futuro.