Amnistía Internacional ha acusado a Israel de llevar a cabo una “limpieza étnica” y anexión sistemática de la Cisjordania ocupada, calificándola como una política dirigida por el Estado. Agnes Callamard, secretaria general de la organización, hizo la declaración basándose en investigaciones recientes. La organización insta a la comunidad internacional a tomar medidas concretas, incluyendo un boicot a Israel. Amnistía denuncia el desplazamiento forzado de palestinos y la expansión de asentamientos israelíes ilegales como elementos clave de esta política. La organización argumenta que las acciones israelíes constituyen crímenes de guerra y violaciones del derecho internacional. Se exige una investigación independiente sobre las presuntas violaciones de derechos humanos. Amnistía Internacional busca responsabilizar a los perpetradores y poner fin a la ocupación.