Siete trabajadores de ayuda estadounidenses, que se encontraban en la República Democrática del Congo combatiendo el brote de Ébola, han sido puestos en cuarentena en una nueva instalación de aislamiento en Kenia. Esta medida se produce después de que el gobierno de Estados Unidos impusiera restricciones de viaje. Los trabajadores son las primeras personas conocidas en ser aisladas en este centro, cuya construcción ha generado una fuerte oposición en Kenia y actualmente es objeto de un litigio legal que ordenó suspender las obras. A pesar de la orden judicial, según funcionarios estadounidenses y análisis de imágenes satelitales, la construcción continuó. La situación plantea interrogantes sobre la implementación de las restricciones de viaje y la respuesta a la crisis de Ébola. La organización benéfica empleadora de los estadounidenses confirmó la información a Reuters.