A pesar de las recientes tensiones geopolíticas y las preocupaciones sobre el suministro, el impacto en los precios del aluminio ha sido moderado. Indonesia ha jugado un papel clave en la estabilización del mercado global, manteniendo un flujo de suministro mientras los compradores esperan la recuperación de las exportaciones. La disponibilidad de aluminio a través de rutas comerciales menos transparentes, conocidas como "dark transits", también ha contribuido a mitigar el impacto de las disrupciones. Además, la oferta proveniente de China sigue siendo un factor importante en el equilibrio del mercado. Esta combinación de factores ha evitado un aumento drástico en los precios del aluminio a pesar de las incertidumbres globales. La situación actual sugiere una resiliencia en el mercado, impulsada por diversas fuentes de suministro y estrategias comerciales.