Expertos desmienten la creencia popular de que envolver pilas descargadas en papel aluminio puede reactivarlas. El método, ampliamente difundido, carece de base científica y no logra restaurar la capacidad de una batería agotada. La química interna de las pilas impide que el aluminio reponga la energía perdida, y el intento puede incluso causar daños. Se explica que una batería se descarga debido a la transformación de los componentes químicos internos, un proceso irreversible con este método. Los especialistas recomiendan desechar las pilas usadas en los puntos de recolección adecuados para un manejo ambientalmente responsable. El artículo desmitifica la práctica casera y enfatiza la importancia de una disposición correcta de las pilas.