Xabi Alonso comenzó su gestión en el Chelsea con una victoria convincente sobre el Fulham. La clave del éxito residió en la libertad creativa concedida a los delanteros Morgan Rogers, Cole Palmer y Joao Pedro. Alonso les permitió atacar con mayor libertad la defensa del Fulham, desestabilizándola constantemente. Esta estrategia ofensiva resultó ser decisiva para asegurar los tres puntos. El técnico español demostró desde su primer partido una apuesta por un fútbol de ataque y dinámico. La victoria no solo representa un buen comienzo, sino que también señala un posible cambio de estilo en el Chelsea bajo su dirección. Se espera que esta fórmula ofensiva continúe siendo un sello distintivo del equipo.