Economistas advierten que Estados Unidos y sus aliados deben subsidiar proyectos de recursos para contrarrestar el control casi total de China sobre la refinación de metales y la producción de baterías, que oscila entre el 70% y el 90%. Consideran esta subsidización como una inversión estratégica, una forma de "seguro económico" para asegurar el acceso a estos materiales críticos. La dependencia actual de China en estos sectores representa un riesgo para las economías occidentales. Los expertos argumentan que sin una intervención activa, Occidente no podrá competir eficazmente con el gigante asiático. Esta situación exige una respuesta coordinada y una inversión significativa para diversificar la cadena de suministro. El informe subraya la necesidad de asegurar el acceso a recursos esenciales para el futuro tecnológico y económico de Occidente.
