Los aliados de Estados Unidos enfrentan dificultades para adquirir misiles Patriot, un sistema clave de defensa aérea, debido a la creciente demanda y limitaciones en la producción. Lockheed Martin, el principal contratista del Pentágono, no puede garantizar plazos de entrega a sus clientes internacionales. Esta situación se agrava por el conflicto en Irán, que ha provocado un aumento en la necesidad de estos misiles para protegerse contra posibles ataques. La escasez pone en riesgo la capacidad de respuesta de varios países ante amenazas aéreas. La falta de claridad sobre los tiempos de entrega genera incertidumbre y preocupación entre los aliados de Washington. El conflicto en Irán está agotando las reservas existentes de misiles Patriot a nivel mundial.