Por primera vez en la historia, dos astronautas, ambas mujeres, completaron un paseo espacial alrededor de la Estación Espacial Internacional. La misión, realizada por Christina Koch y Jessica Meir, se centró en reparaciones y actualizaciones cruciales de la estación. Durante más de siete horas, las astronautas trabajaron para reemplazar una unidad de energía defectuosa, vital para el funcionamiento de la estación. Este hito representa un avance significativo en la representación femenina en la exploración espacial y en la ingeniería aeroespacial. La NASA y otras agencias espaciales celebraron el evento como un ejemplo inspirador para futuras generaciones de científicas y astronautas. Aunque el paseo espacial tuvo un importante objetivo de mantenimiento, su valor simbólico es innegable. La tarea cumplida contribuye a mantener la funcionalidad de la ISS para futuras investigaciones y operaciones.