Alibaba Group acordó pagar 600 millones de dólares para resolver una investigación del Departamento de Justicia de EE.UU. La pesquisa acusaba a la compañía de permitir la venta de miles de productos ilegales, incluyendo fármacos y sustancias controladas, en EE.UU. Este acuerdo representa una de las mayores resoluciones criminales que involucran a una empresa tecnológica china. El acuerdo se alcanzó a través de acuerdos de no persecución con Alibaba y AUS Merchant Services. La compañía se compromete a fortalecer sus controles internos para prevenir futuras ventas ilícitas. Se espera que esto marque un precedente en la regulación del comercio electrónico transfronterizo. La investigación se centró en la responsabilidad de Alibaba por las actividades de vendedores en sus plataformas.