Argelia ha implementado cuatro nuevas medidas para combatir el fraude en sus operaciones de importación y exportación. Estas acciones responden a prácticas como la no repatriación de divisas generadas por exportaciones, la fragmentación de operaciones para evadir controles y el almacenamiento indebido de productos importados. Las autoridades buscan así abordar problemas de escasez de productos y la inflación de precios, vinculados a estas prácticas fraudulentas. Las nuevas regulaciones buscan fortalecer el control sobre las transacciones comerciales y asegurar el retorno de divisas al país. Se espera que estas medidas impacten en la estabilidad económica y la disponibilidad de bienes en el mercado argelino. El gobierno no ha detallado públicamente la naturaleza específica de los cuatro "candados" implementados, pero sí ha enfatizado su objetivo de proteger la economía nacional.
