El gobierno argelino ha promulgado un nuevo decreto, el 26-270, que modifica significativamente su marco jurídico. Esta medida, firmada por el Primer Ministro Seifi Gharib, busca fortalecer la posición del Estado en disputas internacionales con inversores extranjeros. El decreto introduce cambios sustanciales en la arquitectura legal del país, ofreciendo nuevas herramientas para la defensa de sus intereses. La iniciativa se interpreta como una estrategia para regular y potencialmente restringir el alcance de las inversiones foráneas. Se espera que este cambio impacte las negociaciones y resolución de conflictos relacionados con la inversión extranjera en Argelia. Los detalles específicos del decreto aún están siendo analizados por expertos legales y la comunidad empresarial.