Argelia está modificando su enfoque en la lucha contra las pandillas que generan inseguridad en sus ciudades, un problema en aumento en los últimos años. Anteriormente, las estrategias se centraban en reprimir los actos delictivos, pero ahora el gobierno busca abordar las causas subyacentes de la violencia. Esta nueva metodología implica un cambio de paradigma en la política de seguridad del país. Se busca una solución más integral y a largo plazo para combatir el fenómeno. La decisión refleja una preocupación creciente por el impacto de estas bandas en la vida cotidiana de los ciudadanos. El gobierno no ha especificado aún las medidas concretas que se implementarán, pero se espera un enfoque en la prevención y la inclusión social. Esta nueva estrategia se considera un intento de abordar el problema de raíz y no solo sus manifestaciones.
