Los argelinos acudieron a las urnas el jueves en elecciones parlamentarias con preocupaciones sobre la participación ciudadana, tras una campaña con escasa asistencia a eventos oficiales. Las autoridades electorales vetaron la candidatura de 269 personas para las 407 bancas de la cámara baja del parlamento antes de la votación. Esta decisión generó dudas sobre la legitimidad del proceso electoral y la representatividad de la asamblea resultante. La baja participación en la campaña sugiere un posible desinterés o desconfianza en el sistema político. Los observadores internacionales están siguiendo de cerca las elecciones, dados los antecedentes de controversias electorales en el país. El resultado de estos comicios podría tener implicaciones significativas para el futuro político de Argelia y su gobernabilidad. La prohibición de candidatos ha sido criticada por partidos de la oposición, quienes la consideran una maniobra para asegurar el control del gobierno.