El gobierno argelino ha implementado nuevas regulaciones para joyeros y fabricantes, estableciendo un plazo de un año para su cumplimiento. Un decreto ministerial establece nuevas condiciones para obtener y mantener licencias para trabajar con metales preciosos y piedras preciosas. La nueva normativa prohíbe específicamente la comercialización de joyería que carezca del sello de contraste requerido, así como aquella que haya sido importada ilegalmente. Esta medida busca controlar la calidad y el origen de los productos joyeros en el país. Se espera que la regulación impulse la formalización del sector y combata el comercio ilícito. Las autoridades se reservan el derecho de retirar licencias a quienes no cumplan con los requisitos establecidos. La implementación de estas reglas comenzó el 23 de julio.