Los datos indican una clara disminución en el consumo de alcohol en Polonia. Esta tendencia plantea la pregunta de si se está llegando al fin del alcoholismo en el país, específicamente en la región de la Vístula. A pesar de esta positiva evolución, un experto señala que rechazar una bebida alcohólica aún requiere una gran firmeza. Según testimonios, la negativa a beber a menudo se enfrenta con comentarios negativos como acusaciones de ser aburrido o de no saber disfrutar sin alcohol. Esto subraya que, aunque el consumo general disminuye, la presión social para beber persiste y representa un desafío continuo. La asertividad sigue siendo fundamental para resistir estas presiones y mantener hábitos saludables en Polonia.