Un controvertido proyecto de un resort de lujo, impulsado por Jared Kushner cerca de una zona de cría de flamencos en Albania, ha provocado protestas masivas a lo largo de varias semanas. Las autoridades han respondido a las manifestaciones con la apertura de procedimientos judiciales contra 27 nuevos manifestantes, sumándose a los casos ya existentes. El proyecto ha generado una fuerte división en el país, con preocupaciones sobre el impacto ambiental y la posible corrupción. La creciente presión pública también se dirige al Primer Ministro Edi Rama, cuestionando su apoyo al desarrollo. Los manifestantes argumentan que el resort amenaza el delicado ecosistema de la zona y la biodiversidad local. El gobierno defiende el proyecto como una oportunidad para el desarrollo económico y la inversión extranjera. La situación sigue siendo tensa y el futuro del proyecto es incierto.