Un proyecto de resort de lujo en Albania, vinculado a Ivanka Trump y Jared Kushner, ha provocado una fuerte controversia política y ambiental. La iniciativa ha generado protestas, apodadas la “revolución de los flamencos”, debido a la amenaza que representa para el ecosistema de la laguna de Karavasta, un importante hábitat para estas aves. La situación ha derivado en una investigación por parte de la fiscalía albanesa, centrada en posibles irregularidades en la concesión de permisos. Además, la Unión Europea ha emitido una advertencia sobre el impacto ambiental del proyecto y la necesidad de cumplir con las regulaciones europeas. El desarrollo ha suscitado críticas por la falta de transparencia en el proceso de aprobación y el potencial daño a la biodiversidad local. El gobierno albanés se enfrenta a la presión interna y externa para revisar el proyecto y garantizar la protección del medio ambiente. La inversión, inicialmente promocionada como un impulso económico, ahora se ve envuelta en un escándalo que pone en riesgo la imagen del país.