Las protestas en Albania, inicialmente motivadas por un proyecto turístico de lujo en Zvernec y Sazan, se han expandido a nivel nacional. Miles de ciudadanos exigen la renuncia del gobierno, denunciando la corrupción, el abuso de poder y la impunidad. Los manifestantes también critican la influencia de oligarcas y el deterioro del sistema político. Este movimiento cívico representa una de las movilizaciones más importantes en Albania en años. Los ciudadanos alegan que el sistema político ha agotado sus posibilidades y demandan un cambio profundo. Las protestas reflejan un creciente descontento popular con la situación actual del país. La falta de transparencia y rendición de cuentas son puntos centrales de la indignación pública.