Los enfrentamientos en Tirana, Albania, han entrado en su quinto día, con la participación creciente de estudiantes en las protestas contra el Primer Ministro Edi Rama. Las fuerzas policiales albanesas han recurrido a balas de goma para dispersar a los manifestantes, exacerbando las tensiones en la capital. Los manifestantes exigen la dimisión de Rama, indicando un amplio descontento con su gobierno. La situación en Tirana permanece volátil mientras las protestas continúan y la policía intenta mantener el orden. El movimiento se ha extendido más allá de los círculos estudiantiles, lo que sugiere un apoyo popular más amplio a las demandas de cambio político. La escalada de la violencia preocupa a observadores nacionales e internacionales.