Nuevas protestas han sacudido Albania debido a un ambicioso proyecto turístico impulsado por Jared Kushner, yerno del expresidente Donald Trump. El plan contempla la construcción de un gran complejo vacacional en la laguna de Vjosa-Narta, cerca de Vlora, una zona protegida y hábitat de flamencos salvajes. Los críticos denuncian que el proyecto representa una amenaza para el ecosistema y una muestra de corrupción. Manifestantes en Tirana expresaron su frustración por la falta de servicios básicos y la aparente priorización de intereses extranjeros. El primer ministro Edi Rama mantiene su apoyo al proyecto, a pesar de la creciente oposición pública. La controversia se produce en un momento en que Albania aspira a convertirse en país candidato a la Unión Europea, generando dudas sobre su compromiso con la protección ambiental y la transparencia. La población local teme que el desarrollo turístico masivo destruya el valor natural y cultural de la región.